Con el flamenco como hilo argumental, ofrecemos dos visiones de nuevas generaciones de la tradición flamenca más arraigada.
Diego Amador se ha formado como músico de manera autodidacta en una familia con una sólida tradición flamenca. Forjado en el escenario (desde los 11 años tocaba la batería en Pata Negra), posee una forma de entender y transmitir la música y la vida que le ha llevado a calificarse flamenco por definición, adaptando el jazz a su propia manera de ver el mundo. Pianista, guitarrista (su primer instrumento) y cantaor, ha compartido escenario con la Susi, Remedios Amaya, El Potito, Diego el Cigala, Tomatito, Chick Corea, Jorge Pardo, Carles Benavent y Jerry González, entre muchos otros. Su piano, flamenco y marcado por el rigor de los distintos palos, aporta al género nuevos matices en una arrolladora visión de la música. Las críticas de sus conciertos alaban su buen gusto y su especial manera de interpretar de forma personal sus variadas influencias.
www.diegoamador.es
Lizana es la formación compuesta por los nuevos valores del flamenco oscense que recogen la tradición flamenca de la plaza Lizana desde los años 50. Lizana está compuesta por el guitarrista Javier Giménez “El Teto”, los cantaores Raúl Jiménez “Raúl de Molotes”, Jesús Giménez Giménez “Tutero” y Raúl Giménez “el Gamba”, el percusionista Marcos Giménez “Marquitos”, el pianista Adán Giménez “Nano” y la jovencísima cantaora “La Niña Belén” acompañados a las palmas por Jesús Rubén Giménez “Chinchulín” y Nacho Clemente “El Solico”. Estos jóvenes, nuevas generaciones de las familias que dieron forma al Grupo Flamenco del Altoaragón, actualmente compaginan su actividad con los grupos Orache, Huesca Flamenca, así como acompañando a importantes figuras del flamenco por importantes escenarios españoles y europeos.
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